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Ficha de Wang Jia Long

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Ficha de Wang Jia Long

Mensaje por Invitado el Lun Dic 05, 2011 8:19 pm

»Ficha de Wang Jia Long



»Datos básicos


• Nombre: Wang Jia Long
• Edad: 16 años
• Nacionalidad: Hongkonés
• Grupo: Alumno
• Historia:
Spoiler:
La primera parte de su vida tomó lugar desde el nacimiento del chico hasta el comienzo de su adolescencia, en una pequeña casa en el corazón de Hong Kong. La casa servía además como una tienda de artículos de artesanías tradicionales que toda la familia Wang había llevado por siglos. Trabajando y estudiando en casa, el menor de la familia de cinco ya iba de un lugar a otro recibiendo dinero, ordenando las artesanías y limpiando el lugar. Nunca hablando con los clientes, eso sí, tanto porque se lo tenían prohibido como porque el chico era enfermizamente tímido. Elegantes mujeres mayores cuchicheaban entre ellas mientras miraban al niño: “¡qué ternurita, mira, yo me lo llevaba a mi casa…! Sería más lindo si sonriera, es que parece que no la pasa muy bien…”

Solo que no era el caso. Era feliz, mucho.

Un día como todos los otros apareció en la tienda un hombre que no era de aquellos lugares; quedó fascinado con lo que vio y empezó a visitarla a diario. Se trataba de un empresario profundamente interesado en los trabajos de la familia. Tanto, que tenía todas las intenciones de llevar encargos a su país (con todos los trámites y publicidad correspondientes) si los padres firmaban un contrato con él. Las reacciones fueron diversas, pero tras larguísimas discusiones, al final la familia accedió a firmar y recibir encargos de los clientes del empresario.

Encargos que les exigían trabajar diez veces más de lo que estaban acostumbrados.

Trabajar dieciocho horas diarias cuando la costumbre eran solo diez fue indudablemente un cambio trascendental en la familia Wang. Los ingresos aumentaron considerablemente y la publicidad los hizo conocidos en lugares mucho más lejanos. Se las arreglaron para que, a pesar del agotamiento, sus productos siguieran manteniendo una calidad inigualable y en general, fue un cambio positivo. Para todos, claro, excepto para el pequeño Jia Long. Las horas que sus padres pasaban instruyéndolo en materias varias, ahora las ocupaban para trabajar. Los hijos mayores ya habían terminado su educación, pero el niño, ahora de unos doce años de edad, estaba cada día más solo. Nunca lo obligaron a trabajar más de la cuenta, él seguía limpiando y recibiendo dinero, pero ahora las pocas veces que veía a sus padres, estos llevaban el cuaderno de cuentas abierto en las manos.

La falta de instrucción del chico empezó a teñirse de irresponsabilidad. Pasaba tanto tiempo haciendo las cosas por su cuenta que dejó de importarle lo que dijera o pensara el resto de su familia; se volvió voluntarioso y rebelde (para llamar la atención, tal vez…). Y puesto que ahora la familia recibía bastante dinero, lo arreglaba todo comprando cosas. Si antes solo hablaba para saludar y dar las gracias, ahora solo lo hacía para discutir, llevar la contraria y exigir su mesada. Luego de unos cuantos altercados con otros clientes, los problemas en la actitud del chico se hicieron demasiado evidentes como para que la familia pudiera seguir enterrándolos bajo montañas de trabajo. La solución, sin embargo, cayó del cielo cuando el empresario (en estos momentos, ya íntimo de la familia) les hizo una oferta que nunca hubieran podido rechazar.

Uno de sus clientes en Europa era un reconocido profesor de artes que había servido de tutor para los hijos de varias familias de renombre. Y, vamos, ¡lleven al niño ahí!

La discusión se extendió por meses. Y no era para menos, Jia Long tendría que vivir en Inglaterra hasta que terminara su educación. La verdad dolía, ya no podían encargarse del más pequeño de la familia, a menos que de verdad quisieran verlo convertido en un delincuente que asalta ancianitas y destruye la propiedad pública (estaban seguros que el chico seguiría ese camino, aun si hasta entonces no habían tenido problemas judiciales de ningún tipo). Accedieron.

Y así, Jia Long partió para Inglaterra. Sus únicas armas eran su maleta y las promesas del empresario de que se encontraría con un tutor excepcional con impresionantes referencias. Pero el dulce y encantador señor Becket resultó ser un tipo estirado y sarcástico que desagradó a Jia Long desde la primera conversación que sostuvieron (“¿Le resulta demasiado difícil enfrentar al mundo con esa postura de estatua de cera derretida?” “…”).

Los primeros meses fueron difíciles, obviamente. Sufrió la nostalgia típica de volver a su país cuando vio la comida lo poco que se parecía este nuevo lugar a su antiguo hogar. Dentro de la gigante y siniestra mansión donde residía, se rehusó a estudiar, a comer, y en vez de eso dedicaba su tiempo a planear tretas para hacerle el día más difícil tanto a su tutor como al resto de los sirvientes (que les hacía mucha gracia, la verdad). En sus días más malos, protagonizó un par de pataletas memorables…

El señor Becket, que no le faltaba mucho para sacar canas verdes, no podía ignorar el importante vacío en la instrucción de Jia Long. El hombre debió armarse de toda la paciencia del mundo para tratar con ese niño maleducado y reacio a estudiar las lecciones, pero no podía negar que era un chico inteligente, dueño de un espíritu crítico que Becket no quiso desperdiciar de ninguna forma. Así empezó su empresa de educar al niño Wang, a quien empezó a considerar casi como su hijo adoptivo luego de meses de soportar sus pataletas y jugarretas. Al final también le hicieron gracia. Y el muchacho, que al comienzo le había declarado la guerra a su tutor, terminó queriendo a su profesor para el final del año. Cada cierto tiempo, la familia Wang viajaba a Europa para visitarlo, encontrándolo cada vez más contento (o en su particular forma de estar contento, con su carita inexpresiva de siempre) y… bueno, los ingresos habían sido tales que pudieron visitarlo de forma mucho más frecuente.

Había una preocupación en la mente del señor Becket (gracias a su experiencia y al consejo de un psicólogo conocido suyo) que, ahora que su cercanía con la familia del niño había aumentado, podía expresarla libremente: el contacto de Jia Long con los niños de su edad era nulo. Desde su primer día en Inglaterra que su vida social se reducía al señor Becket y al cuerpo de sirvientes (y a las maravillas que la Internet podía ofrecerle). El chico necesitaba socializar, y la familia no podía estar más de acuerdo. Eso, mezclado con el importante potencial intelectual del chico, dejó claro que la mejor opción sería enviarlo a un prestigioso centro educativo. Con otros chicos. Con otros profesores. Gente...

Y al año, Jia Long Wang de dieciséis años, fue matriculado en Gakuen Hetalia.


»Datos Físicos

• Ojos: Rasgados, castaños y adormilados, dando una expresión de constante aburrimiento que realmente no puede controlar.
• Cabello: Castaño oscuro, peinado a un estilo que solo él sabría describir. “Presentable” por detrás y por delante, gruesos mechones adornando los costados y la frente de su rostro. Es una especie de desorden bien planificado.
• Complexión: Es de baja estatura, tez clara y delgado como todo oriental, si no un poco más robusto debido a su alimentación en Inglaterra.
• Complementos: Tiene cierta inclinación hacia las tendencias de moda. No es llamativo para vestirse (no va con él), pero sí le importa mantener un estilo, aun cuando se viste con sus trajes tradicionales. Naturalmente, también le interesa hacer que su estilo se marque incluso cuando lleva el uniforme puesto, lo cual podría traerle algunos problemas con el director. Si tiene que romper las reglas del establecimiento con tal de mantener la imagen que a él le gusta… pues no lo haría directamente. Pero encontraría uno que otro cambio sutil que hacerle al chaleco sin forma, a la chaqueta de color feo, etc.
Sobre sus gestos… su expresión default suele balancearse entre “estoy aburrido, entretenme si puedes”, “um…” y “meh”, pero en realidad no es siempre tan inexpresivo como parece. En compañía adecuada, es bien capaz de soltar una pequeña risita o poner cara de puchero (o sonreír malignamente).

• Perfil Médico: Además de su escasa experiencia para relacionarse con el resto, no hay nada que deba resaltarse en cuanto a advertencias médicas.

»Datos Psicológicos

• Descripción Psicológica:Debajo de todo su silencio y frialdad, hay un jovencito que desea resaltar y llamar la atención. ¿De quién? Del mundo entero… no. No todos tienen la entrada a su pequeño mundo privado. Jia Long Wang no se caracteriza por su interés hacia la gente, pero una vez que se ha encariñado con alguien, es capaz de convertirse en el ser más atento que alguna vez se haya visto. Él observa a la gente, generalmente aburriéndose en el proceso. Pero, si se da la rara ocasión en que alguien le parece lo suficientemente interesante, puede armarse de valor para dar el primer paso. Claro que parecer interesante para Jia Long Wang es tan fácil como aprobar los exámenes finales sin estudiar un solo minuto.
Aunque generalmente es un chico relajado, puede ser muy crítico cuando algo no le parece, y puede cuestionarse algunas cosas que el resto aceptaría sin pensar. ¿Reglas aburridas, sin sentido o que le impiden hacer algo que tenía planeado de antes? Pff, a romperlas se ha dicho. Sin embargo, siente un amor a las tradiciones de su país que no ha podido reprimir, ni con todos los cuestionamientos del mundo. Sabe lo que es separarse del hogar, vivir en un lugar distinto y extrañar la casa propia.
Con la gente a la que tiene cierto cariño, como su familia, es más abierto y conversador. Y más malicioso, también (aunque este es un rasgo en su personalidad que nunca se desvanece por completo…). Ya que no expresa sus emociones a través de su rostro, tiene otras formas más “particulares” de demostrar cariño (desde cambiar el azúcar por sal hasta empapelar las ventanas con papeles oscuros mientras cambia las horas de los relojes y… en fin. Que no se diga que no tiene una mente creativa).

• Gustos:
- El arte
- La música (sus gustos varían entre el pop y el rock oriental, aunque también aprecia algunas bandas británicas).
- La moda (no puede resistirse a un bonito y estiloso conjunto de ropa)
- Salir de compras

• Disgustos:
- Que lo obliguen a hacer algo
- Ser tratado como si no entendiera de qué van las cosas.
- La oscuridad…

Se repitieron la regla nº 23.

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Invitado


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Re: Ficha de Wang Jia Long

Mensaje por Director el Lun Dic 05, 2011 9:29 pm

Ficha aceptada.

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